El Verbo de Dios - Carlos Donate

El Verbo de Dios”

Por el Misionero Carlos Aníbal Donate Alvira

Misión Bautista Bíblica de Colinas

Mayo 2011

Sin duda que a nuestro gran enemigo Satanás le molesta que los hijos de Dios estemos creciendo cada día en la gracia y en el conocimiento de Dios. ¡Qué maravilloso es ser un creyente bíblico fundamental! El áncora de nuestra fe es la Palabra de Dios. Sin ella, no somos nada. ¡Amamos nuestra Reina-Valera Gómez cada día más y más! El deseo de tantos centroamericanos es de tenerla, leerla, y predicar de ella. Pedimos sus oraciones para que sigamos sembrando la preciosa semilla por toda Guatemala, y en toda Centro América.

 

Hace poco recibí un correo electrónico en inglés rechazando la traducción de Juan 1:11 de nuestra Biblia Reina-Valera Gómez, donde leemos, “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” El ensayo fue escrito por la Dra. Gail Riplinger2. Lleva por título “Catholics Changing God´s Name”, que traducido es “Católicos Cambiando el Nombre de Dios”. Lamentablemente la Dra. Gail Riplinger, a quien amo y respeto en el Señor, ha dicho que “el Verbo” es una mala traducción de “logos” y se debe descartar “toda Biblia que así lo traduzca”. Con todo respeto, difiero con mi hermana y espero que nadie se confunda a raíz de sus alegatos, ya que reactivó la vieja contienda filológica entre “sermo” y “verbum”, la cual es de gran transcendencia teológica en un momento de la historia cuando los fundamentalistas hispanoparlantes nos encontramos debatiendo el asunto de la Palabra de Dios en castellano.

 

¿QUIÉN ES EL LOGOS DE JUAN?

Antes de seguir, déjeme ser muy claro en cuanto a la identificación cristológica, trinitaria, y teológica del “logos”. No se puede entender la explicación a favor de Verbo si no se entiende la definición de quién se trata. Dicho en pocas palabras, el “Logos” es primeramente una referencia neo testamentaria a la Persona de Jesucristo, segundo de la Trinidad, Dios sempiterno, y todopoderoso, el Creador del Universo (Juan 1:3; Efesios 3:9). “De quienes son los padres, y de los cuales vino Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por siempre. Amén.”—Romanos 9:53. Realmente no me preocupa lo que el latín diga, ya que no basamos nuestra teología del latín, sino del correcto uso del griego, del texto tradicional, y no de ninguna evidencia de índole alejandrina.

 

Igualmente rechazo la enseñanza modalista o unicitaria, que dice que en el plan de salvación Dios asumió el rol de Hijo, hablando a veces como uno y a veces como otro. Esta herejía, junto a la arriana, que dice que el “logos” fue una idea, o razón que salió de la mente de Dios para crear la humanidad. Ambas son falsas. Desde tiempos más antiguos4 hasta el presente, la interpretación del “logos” de Juan5 ha sido un punto de contienda entre lingüistas, filólogos, traductores, teólogos y filósofos. El apóstol Juan la aclaró diciendo al final del verso 1 de Juan 1, “y el Verbo era Dios”. Durante los primeros dos siglos después de Cristo, la iglesia latina, altamente influenciada por la filosofía griega, decide traducir “logos” en términos de una Persona, no un razonamiento. Los manuscritos bíblicos en latín usan “Verbum”, aunque seguía el uso de “sermo” en escritos clasicistas. Ya en el Siglo IV es “Verbum” el término que Jerónimo estandariza para referirse al Dios Encarnado en el Evangelio de Juan. No fue, como dice Wikipedia, a raíz de la falta de una mejor palabra, ni porque tampoco estaba frustrado con “verbum”. Simplemente sabía que no podía usar otro fonema que pudiera haberse confundido con la tendencia platónica de su día.

 

Cuando colaboraba con los hermanos que publicaron la Valera 1602 Purificada yo mismo escribí en defensa de usar “Palabra” diciendo un poco de lo mismo de lo que la Dra. Riplinger menciona en su ensayo. Sin embargo, cambié de opinión más luego al descubrir documentación a favor de “Verbo”, dándome cuenta de su extraordinaria importancia. Hoy usamos la Reina-Valera Gómez. Creo que en pleno Siglo XXI, es grandioso contar con una Biblia textualmente pura y apegada a las reglas gramaticales y morfológicas actuales. Como biblicistas, tomamos en cuenta la evidencia textual bíblica de manuscritos, que es hacia “Verbum”. Hallé que “sermo” tiene relación hacia el dios mitológico Mercurio (Hermes) desde tiempos antiguos6, y que las únicas evidencias a su favor en uso contextual bíblico son algunas citas “patristas” o latinos antiguos del Siglo I. Hasta la fecha no se han encontrado manuscritos bíblicos en latín previos a Jerónimo con “sermo”. No fue hasta que Desiderio Erasmo de Rotterdam lo introdujo de forma opcional parafraseando ciertos vocablos en su segunda edición de Nuovum Testamentum de 1519, y subsiguientes reediciones. De hecho, no cuestionamos a Erasmo por querer destronar a la Vulgata de su estatus como “la única, y más confiable e inspirada Biblia”— ¡nada por el estilo! Pero gramaticalmente y morfológicamente hablando, habían palabras puras y buenas aun en esa traducción latina que data del Siglo IV. Somos latino americanos. Nuestro idioma natal se basa en la cultura romano-latina, y por eso debemos ser cautelosos de no imponerla textualmente sobre el Textus Receptus, pero a la vez defendemos algunos términos de origen latino. En este caso, la vasta significación de “logos” nos obliga a un estudio detallado del latín, y por lo tanto, al querer impugnar la traducción de “logos” a “Verbo”, nos encontramos ante la necesidad de defender nuestra Biblia de los señalamientos vertidos en su contra. Tiempo y espacio no nos daría abasto para discutir todo lo relacionado con las dos palabras en cuestión, pero lo que les ofrezco son tal vez unas de las explicaciones más concretas del por qué preferimos Verbo, y no Palabra, en Juan 1.1. Algunos de los señalamientos de la Dra. Riplinger se mencionan sin ningún orden específico:

 

  • Página 6. The corrupt readings cited in the chart instead say Verbo, breaking a vital cross-reference and theological connection”. Traducción: Las lecturas corruptas citadas en la gráfica dicen “Verbo”, quebrantando una cruz referencia vital y conexión teológica. ¿Qué cruz referencia teológica? ¿Cuál corrupción? ¿En qué momento se ha enseñado algo equivocado con “Verbo”? Nunca se ha quebrantado una cruz referencia vital; al contrario, siempre han existido. La hermana Riplinger dice en su ensayo que a pesar de los años en que se ha usado “Verbo”, ahora ha llegado la verdadera manera con la restauración de “Palabra”. Compara este asunto con aquellas Biblias que precedieron a la “King James”, en donde Dios, según la hermana, permitió que hubiesen Biblias incompletas o semi perfectas previo a la publicación de la 1611 KJB. Ella entonces procede a dar su recomendación por la Valera 1602 Purificada, que por cierto sustituye el Nombre de Jehová por SEÑOR en más de 6,000 lugares. Es otro tema para otro día, pero ¿qué motivó a la iglesia que publicó dicha versión para sustituir lo que el mismo Cipriano de Valera había afirmado?

 

  • Páginas 12 y 13. “They mis-define ‘Old Latin texts as being those made between the 4th and the 12th centuries, because the true early Old Latin manuscripts from the first through the third centuries were destroyed, along with their owners, in the varied persecutions which took place during the first three centuries. Traducción: Ellos definen malamente Manuscritos Viejos latinos como los hechos en medio de los Siglos IV hasta el XII, ya que los verdaderos manuscritos Viejos latinos de Siglos I al III fueron destruidos, junto con sus dueños, en las persecuciones seguidas durante los primeros tres siglos.” La Dra. Riplinger asegura que no hay evidencia porque los tales fueron destruidos por la Inquisición española7 para ocultar la forma original de traducir “logos”. Sin embargo, hay evidencias de lo contrario. Riplinger afirma que la Iglesia Católica oculta la evidencia en el Monasterio Beuron en Alemania; Sin embargo, el monasterio sí abre sus puertas a expertos para que analicen y estudien toda la evidencia, según nos dice el Dr. Hugh Houghton, un experto en manuscritos latinos antiguos, y miembro del “Verbum Project”.

 

  • Página 4. “Jerome’s corruption was introduced into the Spanish Bible in 1793 by Roman Catholic Padre [‘Father’] Scio, who translated from Jerome’s corrupt Vulgate).” Traducción: Que la corrupción de Jerónimo fue introducida al castellano en la Biblia Española en 1793 por el Padre Scío, quien la tradujo de la Vulgata corrupta de Jerónimo. Sin embargo, “Verbo” aparece por primera vez en castellano en la Biblia Pre Alfonsina del Siglo XIII, más de 500 años antes que Scío. Y pese a que esa Biblia no circuló masivamente por España, aun así se conocía la lectura de Juan 1:1 a favor del Verbo de Dios hecho carne en todo país de habla hispana. Además, el hecho que haya sido un sacerdote católico que hubiera introducido “Verbo”, ¿enseña este fonema doctrina hereje? Veamos lo que dice el mismo Scío:

 

El Verbo es Dios, vida y luz que alumbra a todo hombre. Por él fueron hechas todas las cosas, y él se hizo Hombre. Testimonio que da de él el Bautista, diciendo que no era digno de desatarle la correa de los zapatos, y confesándole por el Cordero que quita los pecados del mundo. Por este y por otros testimonios que da el Bautista, vienen a Cristo Andrés, Pedro, Felipe y Natanael. El Verbo, esto es, la palabra interior de Dios, su sabiduría, la imagen perfecta, que conociéndose a sí, forma de sí mismo. Este Verbo era ante todos tiempos; estaba con Dios de toda eternidad, como en su principio, siendo Dios él mismo, e igual en todo a aquel de quien procede. Y así la palabra era denota la eternidad del Verbo. San Agustín. El Griego: prós tón theón, y el Latino, apud Deum, unos lo interpretan, y el Verbo era en Dios; otros, con Dios; otros, cerca de Dios. Y todas estas expresiones indican la distinción de la persona del Verbo de la del Padre, así como la proposición el Verbo era Dios, explica claramente la unidad de la esencia divina.”.

 

Realmente no encuentro nada de malo con su teología del Dios Encarnado. La hermana Riplinger no tiene base para decir que los católicos enseñan herejía en este sentido,--¡pero ojo! Que quede claro que yo no avalo la Vulgata; creo que está plagada de versos corruptos, de omisiones y cambios. Tampoco quiero avalar a un sacerdote que aunque creyó en la Trinidad, identificando a Jesús como el Verbo encarnado, lo hacía con prejuicio de que se leyese las Escrituras bajo el régimen católico de la tradición y los papas. Sólo digo que su definición del Logos es acertada.

 

  • Página 8. Que Erasmo “restauró la correcta y única traducción del logos” en su edición segunda del Nuevo Testamento Griego/Latín a “sermo” (“In principio erat il sermo”), basándose en citas de antiguos latinos, y de manuscritos8. Realmente no fue así. Lo que sucedió fue que Erasmo quiso ofrecerle a la erudición católica e incluso humanista y literaria una alternante opción que serviría en estudios privados de los sacerdotes. En su Anotaciones, Erasmo alega tomar “licencia poética” para sugerir esa opción9. Por ello Erasmo fue criticado por introducir “sermo” en Juan 1:1, siendo luego acusado de arriano. Su decisión de introducir ésta, y otros cambios raros lo condujo a muchas críticas, no solamente en España, sino de otros países10. En el libro titulado “A Companion To Rhetoric And Rhetorical Criticism11 por Walter Jost y Wendy Olmsted, encontramos que Erasmo simplemente quiso ofrecer a la erudición de su día (y no al público en general) una alternativa a “Verbum”, y ofreció “sermo” como también “ratio”. Esto fue lo que el mismo Erasmo dijo12 en su carta a Diego López Zúñiga titulada “Apología respondens ad ea quae Jacobus Lopis Stunica taxaverat in prima dumtaxat Novi Testamenti aeditione” del año 1521. En las columnas 289-290, y 287, dice Erasmo en latín, literalmente: “per me manere lectionem ecclesiasticum inocolumen, et illibateam. Haec tradi in cubiculis legenda, non in templis.” Que traducido sería algo como “mi traducción la hago para uso en Templos, no para uso al público.” ¿Estaba Erasmo ligándose al arrianismo, quienes dudaban de la Deidad de Cristo? Sólo Dios sabe. Lo cierto es que la Biblia de los Testigos de Jehová (los arrianos modernos) leemos “En [el] principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios.” Estos falsos profetas se han dado a la tarea de atacar la santa doctrina de la Trinidad al afirmar que Jesucristo fue una creación de Dios. Creen en un “Cristo platónico, creado por el Padre”. ¡Con qué razón fue criticado Erasmo! Thomas O. Sloan, otro experto en la lingüística y retórica erasmiana, dice en el capítulo 7 del mismo libro, citado arriba, que la motivación de Erasmo por interpretar el “logos” de Juan 1:1 como “sermo” era porque éste creía que Cristo era una “oración o discurso elocuente” activo aun en el presente. Sloan dice que la teología de su día descartaba cualquier vínculo con un Cristo impersonal.

 

For Erasmus, Christ is not simply our inevitable end but an active principle of life, one to be found in interactions with people – challenging ideas, inverting the status quo, urging reconsideration, scorning unthinking dogma. In his Ratio verae theologiae (Method of True Theology, 1518), Erasmus calls Christ ‘‘Proteus,’’ thus characterizing him in terms of the classical model of changeableness and versatility. In addition, in his translation of John 1:1 (1516), Erasmus called Christ not ‘‘the Word’’ (verbum) as Jerome did, but ‘‘the Speech’’ (sermo), as if Christ were either a dynamic orator or a participant with us in an ongoing conversation. The Word, or logos, that existed in the beginning was therefore rhetorical, not an icon or an abstract thought but a copious and variable speech act”.

 

En otras palabras, Erasmo, en su afán de desacreditar la Vulgata, sostenía una definición cristológica igual a la arriana al contender por “sermo”, según la opinión de Sloan. Las críticas comenzaron a hacerse, acusando a Erasmo de manipular las Escrituras a su antojo, y crear dudas en cuanto a la legitimidad de “Verbum”, la cual él no negaba del todo. En su primera edición del Nuevo Testamento griego, rehusó la inclusión de 1ª Juan 5:7,8—aquél pasaje testimonial sobre la Trinidad (“comma johannie”), al decir que no existía evidencia en manuscritos griegos a su favor, pese a que por siglos la iglesia latina sí lo tenía. Más luego lo incluyó porque se le presentó dicha evidencia. Lo mismo en cuanto su anotación de Romanos 9:5, que como dije en el principio, Erasmo comentó en contra de que se usara como prueba de que Cristo era Dios. Erasmo sorprendió a los eruditos de su día cada vez más como veremos a continuación. En una reunión que se llevó a cabo en la ciudad de Valladolid en el año 1527, 29 expertos religiosos decidieron analizar los escritos erasmianos para determinar la ortodoxia del humanista. Las conclusiones se anotaron y más luego se publicaron en España.

 

ERUDITOS ESPAÑOLES

En España, eruditos españoles como Sancho Carranza de Miranda, y también Diego López Zúñiga13, ambos contemporáneos de Erasmo, acusaban a Erasmo de ser arriano al introducir “sermo” en Juan 1:1 para referirse a Cristo. El filólogo y latinista, Dr. C.A. L. Jarrott, en su ensayo titulado “Erasmus´ In Principio Erat Sermo: A Controversial Translation14 revela que Erasmo creía que “sermo” presentaba a Cristo en términos de “discurso” (speech) y “diálogo” discourse), o “razón” en términos humanistas de su día, mientras que “Verbum” era la archilexía preferida de los que sostenían la doctrina de la Trinidad que aparentemente él no compartía15. Por tanto, los latino-trinitarios decían “Verbum” para traducir el “logos” que aún hoy se define16 como “palabra”. Lingüistas españoles contemporáneos de Erasmo como Elio Antonio de Nebrija vieron que Verbo (“verbum”) era la mejor manera de traducir logos que “discurso” (“sermo”) o “razón” (ratio) para referirse a la Persona de Cristo. “Sermo”, que es discurso, o razonamiento, es un conjunto de ideas vocalizadas no necesariamente divinas. Para los españoles, sería muy inapropiado pensar de Jesucristo en términos de ideas tan impersonales. Erasmo se había excedido como literata y traductor.

 

ETIMOLOGÍAS

Otro gran etimólogo de la lengua castellana fue don Francisco del Rosal, quien vivió de 1537 hasta 1613 en España. Fue autor del primer volumen majestuoso de la etimología (o raíces) de vocablos de la lengua castellana escrito a finales del Siglo XV17. En la página 560, leemos:

 

Sermon (sic), de sermone que en Latín es plática y razón concertada para reprehender ó persuadir; dicen que de sero Latino que es sembrar; como notamos en la Razón General de las Letras antes de este Alfabeto. Pero su origen verdadero es del Griego que dice Hermenía a la oración concertada, y Hermes a Mercurio, autor de ella, convertida la H en S, como de Hus, Sus; de Hex, Sex; de Hepta, Septem.”

 

 

Interesante correlatividad, ya que Pablo fue acusado de ser “Mercurio (el dios romano equivalente al Hermes griego), el que llevaba la palabra” (Hechos 14:12). Vemos entonces que la etimología de “sermo” vino del griego antiguo místico, clásico y mitológico. Con “Sermo”, Erasmo estaba relacionando a Cristo con “Hermes”, el dios del razonamiento, el que llevaba o interpretaba mensajes divinos a los hombres. Su Apología para defender “sermo”—la misma que alude nuestra hermana Riplinger en su ensayo, es irrelevante dado el hecho de esta correlación. A todo esto agregamos los comentarios del profesor William Short para una confirmación de lo antedicho. (Vea Adenda). No podemos relacionar a nuestro Señor con Mercurio. El mundo busca razonar a Dios fuera de sus vidas. La gente que se cree intelectual, que se consideran humanistas, adorándose a sí mismos, se han convertido en pequeños dioses de la razón, optando por no creer en el verdadero y único Dios Jesucristo.

 

En cuanto a las raíces etimológicas1 del fonema latino “verbum”, encontramos que es de origen indoeuropeo “were”, que es “palabra”, o “dicho”. En sanscrito, uno de esos lenguajes más antiguos, hallamos “vrata” que quiere decir “mandato” o “promesa”. En gótico, otro lenguaje antiguo, es “waurd”, que es “palabra”. Del idioma hitita, encontramos “weriga”, que es “clamar” o “llamar”, haciendo uso de fonemas vocalizados, como en lituano, que es “vardas” (o “wardas”) que es “nombrar”. Podemos apreciar la evolución de este fonema antiguo, y cómo Dios lo usó para relacionarlo al Verbo Encarnado, quien llama a los pecadores a recibir la promesa del Padre. Proverbios (del latín “proverbium”, o palabras sabias) 8:4 dice: “Oh hombres, a vosotros clamo; y mi voz se dirige a los hijos de los hombres.” En Mateo 11:28, Cristo manda, “Venid a mí”. En Juan 6:68, Pedro confiesa: “Tú tienes palabras de vida”. Dios hizo un “pacto” (del griego “rhetra”, que es convenio, o acuerdo, cuando nos perdonó de nuestros pecados, Romanos 11:27. ¡Preciosa enseñanza!

 

SIN CONSENSO

En español podemos leer los escritos de apologistas de la Iglesia Latina previos a Jerónimo donde ambos términos eran usados para designar al “logos” de Juan 1:1. Por ejemplo citamos a Justino Mártir, quien murió en el año 162 A.D., cuyas citas han sobrevivido hasta hoy, quien dijo: “Christus Filius dei Patris qui solus propirie filius dicitur ejusque Verbum quud simul eran illo ante creaturas et existit et gigantur.” Traducción: “Cristo es propiamente el Hijo, y el Verbo que existe con el Padre, antes de todas las criaturas, engendrado por el Padre antes de las criaturas.” Cipriano (Testimonia ad Quirinum 2.3) decía “sermo” para expresar lo mismo. Los escritos de Tertuliano (Adversus Hermogenem 20, Adversus Praxean 7.8; 8.4; 12.6; 13.3; 15.6; 16.1; 19.6; 21.1), y aun Agustín, (Tractatus in Iohannem 108.3), que escribió bastante, usó ambos términos. Durante esta época temprana de formación teológica y lingüística, ambos términos aparecen simultáneamente en muchos escritos clásicos. Por tanto, no hubo un consenso definitivo hasta después de Jerónimo, quien logró uniformar el sentido de la palabra griego logos. Entonces debemos entender que hubieron filósofos cristianos antiguos que citaban “sermo” en sus escritos, pero igualmente citaban “verbum”. En ambos existe antigüedad, pero no porque había una sola Biblia que decía “sermo”. El latín antiguo hablado por la gente sufría de falta de uniformidad. Herejías como el arrianismo, marcionismo y otras comenzaban a tomar arraigo en toda Europa debido a la proliferación de tantas ideas prestadas de la Grecia antigua.

TEXTOS MIXTOS

Aparte de los comentarios en los escritos latinos2, no hay forma de determinar a ciencia cierta si “sermo” realmente fue una lectura bíblica previa a la Biblia de Jerónimo, ya que por más de 250 años de investigación científica textual, no se ha logrado encontrar ningún manuscrito bíblico que diga “sermo”. Según nuestra hermana Riplinger, los documentos testimoniales3 que datan de entre los Siglos IV hasta el XV “no son fidedignos” porque todos dicen “verbum”. Su teoría es que todas las Biblias latinas que decían “sermo” fueron destruidas junto con sus dueños. La Dra. Riplinger cita el Códice Bezae4 de Teodoro Beza, que según ella, es la base textual para los reformistas. Sin embargo el Códice Bezae carece dicha lectura (Juan 1:1). Realmente su cita es de otra edición del Códice Bezae que fue enmendado por Erasmo en 1519 para interponer su alternativa latina “sermo” en Juan 1:1.Su evidencia se halla plagada de prejuicios. Además, expertos en Biblias latinas antiguas atestiguan que no todas las Biblias latinas después del Siglo IV eran basadas en la Vulgata. Los códices Regigenarus, Veronense y Wurzburguense, son testimonios de algunos en donde se aprecia un latín mixto, Vetus Latina (VL) y Vulgata. Por lo tanto, la afirmación de la Dra. Riplinger que “todas” las Biblias antiguas después del Siglo IV eran basadas 100% en la Vulgata es incorrecto. Esto quiere decir que hubieron Biblias latinas previas a la Vulgata de Jerónimo en donde la frase “In principio erat Verbum” existían. También sabemos que muchas Biblias fueron preservadas aun en medio de la persecución, y todas decían “verbum”. Otro interesante artículo relacionado con este tema es el que aparece en el internet5, escrito por el Dr. Stefano Arduini, nos ofrece una interesante presentación en PowerPoint de las diferentes maneras de interpretar “sermo” versus “verbum”. Encontramos citas de algunos latinos antiguos, lo que cada uno pensaba acerca de “sermo” y “verbum”. Algunos a favor de “sermo” otros a favor de “verbum” y otros dándole la misma relevancia. Hay que recordar que en la antigüedad, citas bíblicas no eran necesariamente exactas, como lo vemos al estudiar la poesía cristiana latina de hombres como Homero, Virgilio y Juvenco6. En veces optaban, especialmente éste último, por términos sinónimos de una palabra o frase. Tal pudo haber sido el caso con “sermo” y “verbum”. La conclusión del profesor en lingüística y traducciones, es que la traducción de logos a “sermo” obedece a una ideología clásica de “diálogo abierto” a las especulaciones e interpretaciones individualistas, polisémicas, y polifacéticas, y que si la retenemos en nuestras Biblias, lo hacemos bajo el riesgo de dar varias interpretaciones relacionadas con la mentalidad clásica helenista previo al Nuevo Testamentario latino. “Verbum”, agrega Arduini, en nuestras Biblias castellanas limita la interpretación de logos a un raciocinio teológico puramente enfocado a la Persona divina de Jesucristo. “Sermo” la amplía para referirse a sus discursos, parábolas, y dichos. Finalmente, el uso de “sermo” según el profesor William Short de la Universidad de Texas en San Antonio, obedece quizás al deseo de Erasmo en querer presentar a Cristo como un “eslabón entre lo mundano y lo divino”. Según Short, era razonable el querer introducir “sermo”. Sin embargo, el mismo profesor de clásicos griegos y filosofía nos asegura que existe un nexo entre el “sermo” clásico y la mitología. En tal caso, era obvio que la Iglesia se opusiera a darle al Señor esa connotación mística. Incluyo en la Adenda una misiva al respecto.

 

  • Página 6. La Dra., Riplinger, citando a Margaret Boyle, califica de “aserciones falsas” (false assertions) el argumento gramatical de un sustantivo masculino (el Verbo)” en vez del femenino “Palabra”. ¿Cómo puede alguien que no habla español decir eso? El asunto gramatical es de mucha importancia en cuanto a esto. Una Biblia cuya gramática es obsoleta, arcaica, e incorrecta va a ser rechazada por la mayoría de los hispanoparlantes. Nadie mejor que la Dra. Riplinger para defender la gramática en inglés. ¿Por qué ahora nos quiere negar nuestra gramática en español? Nuestra hermana ha dicho en reiteradas ocasiones que un creyente debe usar la Escritura para complementar el estudio de las Escrituras. Ella también usa el diccionario en inglés de Oxford para establecer la veracidad de antiguas palabras en la KJB, pero en su ensayo dice que no debemos hacerlo, queriendo limitarnos, rehusando el argumento de usar un término masculino como el Verbo, ya que igualmente se dice “la Luz”, “la Puerta” y otras designaciones en género femenino para señalar a Cristo. Es absurdo imponer una regla solamente cuando es pura conveniencia para ganar un argumento. El hecho es que los traductores bíblicos protestantes a partir del Siglo XIX optaron por utilizar Verbo, respetando las reglas gramaticales del día, cosa muy correcta, por no decir necesaria. ¡Verbo en la teología es Jesucristo! Nuestra autoridad bíblica no debe excluir términos, y frases que la Real Academia Española ha avalado. Desde de 1280—513 años antes de que Scío publicara su Biblia, aparece Verbo, y se define tal y como creemos, como la segunda Persona de la Trinidad. Hay que recordar que “logos” es género masculino, primera persona. Así es como Dios lo preservó en su idioma original. Aunque en el latín, “Verbum” es género neutral, su versión en castellano es “Verbo”, que igual a su contraparte griega, es género masculino, primera persona. Me temo que la Dra. Riplinger carece de objetividad académica en cuanto a la gramática castellana. Para entender la distinción filológica entre “verbum” y “sermo” debemos acudir a la academia castellana. Para ello, le ofrezco abajo una excerpta tomada de las páginas 181-182, por la reconocida académica de la lengua castellana, Dra. María Laura Izquierdo Guzmán, de la Universidad de La Laguna, Canarias, España. Su libro completo se titula “En Torno a la Valorización Semántico del Término Verbo”. (Nota—Para leerlo en su totalidad, sólo tiene que ingresar al internet, entrar a Google Académico bajo éste título, que aparecerá en formato PDF. Lo puede leer desde su computadora, o guardarlo digitalmente.) Recordemos que la autora de este libro probablemente es católica. Aun así no se desacredita su opinión, que no contiene ningún favoritismo en cuanto a nuestro debate bíblico. Ella dice:

 

Es sabido que se establece una relación entre la acepción originaria “palabra” y “razón o inteligencia” y que la justificación de ambas dimensiones parte del uso del término “logos”(del griego); ya que en el griego clásico logos significaba además “razón” y se traduce en latín por “sermo”, “vox”(palabra) o bien por “ratio” (razón, inteligencia).Los padres de la iglesia fueron los primeros traductores de la Biblia del griego al latín; los que se hallaron ante el dilema de considerar logos en una de sus dos posibilidades y ante la duda optaron, como solución intermedia, por el significante del verbo.”

 

  • Página 33. “The Purificada simply restored the original Spanish readings”. Traducción: “Que la Purificada simplemente restauró las lecturas Españolas originales (refiriéndose a “Palabra”). Sin embargo, no fue la Iglesia Bautista Bíblica de la Gracia quienes tradujeron primero ese término en su Biblia. Después de Valera, le siguió Sebastián de la Enzina en 1708, luego los Católicos en el Siglo XX (Biblia Evaristo Martín Nieto, Jerusalén, etcétera, y finalmente los Testigos de Jehová. Estos últimos creen que esa “Palabra” se manifestó por medio del Arcángel Miguel. Es decir, la Torre de Vigía traduce “logos” en términos de un ser creado por el Padre que es portador de palabras o mensajes divinos. Otras también la tradujeron “Palabra”: Palabra Para Todos, Biblia Latinoamericana, Biblia Lenguaje Sencillo, Dios Habla Hoy, y aun la Reina-Valera 1858. Entonces, ¿qué tan exclusiva es “Palabra”? Vemos que tanto Evangélicos como Católicos (y hasta sectas como Testigos de Jehová) la usan en sus Biblias. No hace sentido tratar de defender “Palabra” como la única manera de traducir logos.

 

EL VERBO CABALÍSTICO DE COOPER

Por último, al mostrar la carátula del libro del Sr. David Cooper ligando “verbo” con la idea de un “dios de fuerza”, la Dra. Riplinger, que además cita a Boyle en el mismo párrafo, advierte del peligro en asociar el Verbum con la definición platónica o cabalística de Cristo como una fuerza impersonal. Sin embargo, no es igual hablar de “el Verbo” (sustantivo) que de un verbo, término gramatical para expresar acción. No podemos evitar lo que el mundo diga o haga para rechazar a nuestro Señor. El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona igualmente habló de la idea cabalística en su herética, infame e irreverente canción “Cristo es Verbo, No Sustantivo”. Con este título, Arjona cae en la herejía de un logos platónico. ¿Qué se puede esperar de un inconverso?

 

CONCLUSIONES

No tomemos en serio las insinuaciones de otros para desvirtuar la traducción de “logos” de Juan 1:1 a “Verbo”. No hay pruebas que “verbum” sea corrupto. Si así lo fuera, entonces el libro de Proverbios sería corrupto también, ya que tiene “verbum”, o “proverbium, como base. Queda establecido que Erasmo citó escritos de fuentes pre-jerónimas como Hilario, Cipriano, Tertuliano y quizá otros en defensa de “sermo”, pero sin evidencias textuales bíblicas de por sí, ya que todos los textos bíblicos antiguos de la Vetus Latina atestiguan la legitimidad de “verbum”. Tanto “sermo” como “verbum” eran expresiones sinónimas de la era de la iglesia latina antigua hasta el día de hoy. De hecho, la Vetus Latina no dejó de publicarse hasta muchos años después del Siglo IV, algo que la hna. Riplinger se limita en decir, sino que solo dice que las Biblias pre jerónimas que contenían “sermo” fueron destruidas en su totalidad, lo cual no es cierto. “Sermo” y “Verbum” se han usado juntas por siglos. Los valdenses de hoy día como los de ayer usan tanto Verbo como Palabra (ver Adenda abajo). Luego Erasmo publica un Nuevo Testamento con “sermo”, la misma que Teodoro Beza reedita y publica, y ésta es la base de la hna. Riplinger para decir que los reformistas Enzinas, Reina y Valera y otros (Diodati en Italia, Lutero en Alemania, Olivetán en francés, etcétera) tradujeron de la misma manera usando “Palabra” en Juan 1:1, 14; 1ª Juan 1: 1,2, 5:7 y Apocalipsis 19:13. Sin embargo, en 1793 vemos que Scío publica su traducción basada de la Vulgata en castellano, diciendo “el Verbo es Dios”. Riplinger aprovecha que es un sacerdote católico para desvirtuarlo a él y “Verbo”, insinuando que es término platónico, o cabalista, cosa que es totalmente falso, e incluso, podría afirmar que es todo lo opuesto, según la etimología de “sermo”. La ICR nunca enseñó en aquél entonces que el Verbo fuese otra cosa que Dios venido al mundo, ni siquiera hoy. Los traductores de la Reina-Valera a partir del Siglo XIX en adelante deciden utilizar “Verbo” en vez de “Palabra” por la sencilla razón gramatical en donde los pronombres “éste”, “él” y “aquél” de Juan capítulo 1:2-4 concuerdan en género con “Verbo” en los versos subsiguientes. Las Biblias de Reina (1569) y Valera (1602) ambas dicen “Palabra”, pero en los versos 2,3 y 4 le atribuyen pronombres de género femenino, “ella” y ésta”. “Verbo” comienza a implementarse en la Biblia Reina-Valera a partir de 18177 (o posiblemente antes), seguido por 1831, luego con 1862 (Lucena) y no con la Reina-Valera 1865, como dice Riplinger, quien además dice que en ella trabajaron entes “liberales (es decir, influenciados por la escolaridad modernista) que seguramente fueron los que optaron” finalmente por decir “Verbo”. La cita en ésta última, de Juan 1:9 se encuentra en letra cursiva, lo cual significa que fue añadida o editada por sus editores en español. Es obvio que el “Verbo” de Juan nunca se puede confundir con nada más que el mismo Señor Jesucristo, el Hijo de Dios hecho carne. Su mensaje no se limita a palabras sabias; el Verbo divino comunicó el mensaje específico de salvación por gracia sin obras meritorias. Cuando la Iglesia Católica habla del Verbo o la Palabra, lo hace bajo advertencias que se ha de regir la lectura bíblica con los controles magisteriales y la tradición. No hay lugar para leerla libre de los comentarios sacerdotales. Ese no es el “Verbo” a quien yo adoro—ese es un “Verbo” restringido. Yo adoro a ese Dios que se humanó y nos abrió el acceso al Padre por medio de su sangre derramada, sin necesidad de María. ¡Él es quien vino a comunicarnos palabras de vida, a ser la luz en las tinieblas, y Salvador a los que creen en su nombre!

 

Una última observación: La hermana Riplinger citó el Nuevo Testamento en Latín de Teodoro Beza. Teodoro Beza fue el sucesor de Juan Calvino en Ginebra, Suiza. Produjo no una, sino varias ediciones del Nuevo Testamento en griego y latín. No quiero impugnar a Beza, pero aun en su edición latina del Nuevo Testamento encuentro variantes textuales que meritan un cambio más apegado al Texto Recibido. Al hacer un análisis del latín, encontramos que a veces se apegaba al texto de Jerónimo, y a veces al de Erasmo. Yo mismo poseo un Nuevo Testamento de Beza de su edición de 1642 en latín, reimpreso en 1848, en donde hallamos variantes significantes. Por ejemplo, Beza omite “Señor” en Hechos 9:43. En 2ª de Pedro 2:4, usa el término “tártaro” para referirse al Infierno. “Tartarus” es un término de la mitología griega. Igualmente utiliza “gehena” para referirse al Infierno en Mateo 5:22, 29, 30;10:28; 18:9; 23:15,33; Marcos 9:43,45,47; Lucas 12:5 y Santiago 3:6. Beza omite “sinceridad” en Tito 2:7; omite la frase “mas Él no respondió nada” en Marcos 15:3. Cambió la palabra “limosnas” por “justicia” en Mateo 6:1. Beza usó la palabra “penitencia” en lugar de arrepentimiento en Hebreos 12:17. La palabra correspondiente a “arrepentimiento” en latín es “resipiscentiam” la cual sí usó en otros pasajes. Estos ejemplos bastan para decir que no podemos sacar conclusiones textuales necesariamente del latín, aun si fuera del gran maestro Teodoro Beza o Erasmo de Rotterdam. Nuestra correcta perspectiva de la doctrina de la encarnación de Jesucristo proviene del griego “logos”, no necesariamente del latín “sermo” o aun “verbum”.

 

A la hermana Riplinger y los hermanos que usan la Valera 1602 Purificada les deseo éxitos, y bendiciones del Señor. No quiero implicarles en ningún error, ni mucho menos en ninguna herejía. Sé que ellos son buenos hermanos, a pesar que no comparto toda su metodología de traducción. ¡No hay dos Bautistas en el mundo que estén de acuerdo en todo! Es posible que este debate filológico no termine con este ensayo, pero tanto ellos como nosotros podemos estar de acuerdo en una cosa: que el Logos de Juan es Jesucristo, el Hijo de Dios, hecho hombre, y que su sangre derramada nos limpia de todo pecado.

 

Hermanos, ¡sigamos cantando aquél bello himno antiguo titulado “Oh Verbo Encarnado”! Las iglesias hispanoparlantes históricas la han cantado con gozo, sabiendo que se trata de Jesucristo mismo. La primera estrofa reza así:

 

Oh, Verbo encarnado,

Oh, celestial verdad,

Sabiduría eterna,

Luz en la oscuridad,

Te loamos por tu Libro

Que luz eterna da;

Cual lámpara divina,

Su luz siempre dará”

 

APENDICE




¿Hubo conspiración de parte de la Iglesia católica para ocultar evidencias textuales a favor de “sermo”? No, no la hubo, según Houghton.

 

 

Dear Carlos,

1. We have almost 450 manuscripts of John in Latin copied before the year 1000. None of these has 'sermo' in John 1:1. No Christian writer quotes John 1:1 with sermo after the year 500 (until Beza introduces it in his translation). So for at least 1000 years (and probably always) 'verbum' was the standard Latin reading.

2. Beuron: several of my colleagues have visited Beuron and we collaborate closely with the Vetus Latina-Institut. Of course, as a monastery, Beuron is a secluded place, although recognized academics are able to apply to visit. But the majority of the resources they have assembled are available online in the "Vetus Latina Database" (www.brepolis.net), and there is little if anything else at the monastery for the study of the Old Latin versions that is not available elsewhere. There is absolutely no evidence for a conspiracy: all the evidence is available in the libraries of the world, and if Beuron were to keep something hidden it would reduce the value of the scholarly editions which the Vetus Latina-Institut is producing.

Best wishes,
Hugh

Hugh Houghton
www.itsee.bham.ac.uk  www.vetuslatina.org  www.iohannes.com
Institute for Textual Scholarship and Electronic Editing,
School of Philosophy, Theology and Religion,
University of Birmingham, Edgbaston, Birmingham B15 2TT

¿Existen citas que datan antes de la era de Jerónimo en donde se emplea el término “Verbum” para referirse a Jesucristo en Juan 1:1? Si, las hay, como nos sigue relatando el Dr. Houghton;

Yes - support for 'verbum' appears in writers such as Novatian, Cyprian, Victorinus of Poetovio, Hilary of Poitiers etc. etc.. In fact, the bulk of attestation supports 'verbum' as the best known reading by far, but the writers I mention below provide evidence that it co-existed with 'sermo' in earliest times.

Best wishes,
Hugh Houghton”

 

TRANSLATION’S OTHER*

An Inaugural Lecture delivered at University College London on Tuesday 19 March 1996 by Theo Hermans, Professor of Dutch and Comparative Literature in the University of London (Nota—esta es una cita parcial)

 

If it is true that in the beginning was the word, then almost from the beginning there was a problem of translation. Or rather: there is in that beginning a problem of translation; it is still here, in this beginning, in the very word which was there when I began. I am of course referring to the Biblical word, the notorious crux in the opening sentence of the Gospel according to Saint John, ‘In the beginning was the Word’, -although in fact the word that was there in the beginning was ‘logos’, as the text was in Greek. A facile remark, I know, but useful as a reminder. We are only too ready to overlook translation, even when it is staring us in the face. We easily forget just how much translation has gone into the making of our culture. Perhaps, though, ‘logos’ was not at first such a problem, at least not for the early Bible translators. Saint Jerome, after all, gave us the straight ‘verbum’ in the Latin version that became known as the Vulgate; and in the Latin-speaking Western church. Jerome’s Vulgate remained unchallenged for a thousand years. Until Erasmus, that is. Erasmus - probably the most famous Dutchman ever, perhaps because he never wrote a word of Dutch - pulled the rug from under Jerome’s feet by arguing, at great and persuasive length, that the Latin ‘sermo’, ‘speech’, translated the Greek ‘logos’ more adequately than Jerome’sverbum’. And because Erasmus’s ‘castigatio’, as he called it, faulted Jerome on a substantial number of such translational choices, his edition and profusely annotated translation of the New Testament in 1516 decisively undermined the authority of the Vulgate in the Western Church. Luther, as we know would be the first to make use of Erasmus’s New Testament for his own version. But there is another beginning that draws on ‘logos’ and is thereby drawn into the problem of translation. This takes us back to Aristotle, but let me make my approach with the help of Hans-Georg Gadamer. Being a hermeneuticist, Gadamer is very much alive to questions of meaning and interpretation. In an essay from 1966, ‘Man and Language’ - an essay which, appropriately, in view of its title, begins and ends with issues of translation - Gadamer takes up Aristotle’s classic definition of man as a being that has ‘logos’. Rather than the usual rendering which defines man as a ‘rational being’, translating ‘logos’ as ‘reason’ or ‘thought’, Gadamer prefers to understand - and therefore to translate - ‘logos’ as ‘language’. Man is not only a rational being but also, perhaps even primarily, a language animal. Gadamer’s point is that man’s distinguishing feature consists in the capacity to communicate beyond the sphere of the immediately given, for example by referring to general or abstract concepts, or to the future. Through language man can make manifest that which is not immediately present to the senses. This allows complex social organization and culture, so that ‘logos’ extends into notions like ‘concept’ and ‘law’.”

 

*El punto que hace este profesor es que sermo es término que se usó por Aristóteles el filósofo para enseñar la semi deidad del hombre, capaz de interpretar palabra con la razón.

EMAIL DE UN VALDENSE ACTUAL COMPROBANDO EL USO TANTO DE VERBO COMO DE PALABRA

Estimado Carlos:

En general en las comunidades valdenses usamos las versiones de Sociedades Bíblicas Unidas.  Históricamente se han usado las distintas versiones Reina Valera y en la actualidad se utiliza mucho la versión Dios Habla Hoy. Juan 1:1 en Dios Habla Hoy dice: "En el principio ya existía la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios." Reina Valera 95 dice: "En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios."

Saludos fraternos

Sergio Bertinat”
Sergio y Claudia Bertinat Tron
claser.arauz@gmail.com

 

EMAIL DEL PROFESOR WILLIAM SHORT HACIENDO EL NEXO ENTRE SERMO Y MERCURIO, O HERMES

Dear Carlos,

 

Thank you for your message and your interest in my work. I have dealt with sermo – and its relationship to Mercury – in a broad sense in my doctoral dissertation, Sermo, Sanguis, Semen: An Anthropology of Language in Roman Culture, which (I believe) is available through ProQuest document services. More recently I have taken up the same topic again in “Mercury in the Middle”, which I attach here. This article is currently under review by Classical Philology and, I hope, soon forthcoming in that journal. Besides my own discussion of the “divinity” of sermo – which I approach from cultural, etymological, and morphosemantic perspectives – you’ll find much relevant bibliography. Of course the sources for Erasmus are probably St. Augustine and St. Arnobius, both of whom (as I discuss in the paper) make an explicit connection between sermo as a category of speech and Mercury as a god. So the choice of Erasmus is very curious! As early as Tertullian sermo had taken on the sense of Greek logos, but I imagine Erasmus’ choice has more to do with understandings of sermo as “conversation” / “exchange” or, better -- as I argue in the paper – with the notion that sermo is as an embodiment of “linkage” …… of the mundane and the divine! (cf. the etymology of religio in Latin = “binding”). In that light, I suppose Erasmus’ preference for sermo over verbum as a characterization of Christ seems absolutely reasonable!”

 

 

William Michael Short
Assistant Professor of Classics

University of Texas at San Antonio
Department of Philosophy and Classics

Main Building 2.406

One UTSA Circle
San Antonio TX, 78249

(210) 458-5972

 

Al preguntar si es cierto que la “s” y la “h” estaban relacionadas, agrega el profesor…

Hi Carlos, Yes, this is a regular feature of Latin/Greek phonology. Inherited initial *s- varies as h- in Greek and s- in Latin (in certain conditions, at any rate): for example, Lat. somnus , Greek hupnos "sleep". Any reference work on historical / comparative grammar should give further examples. Janda 2006 -- whom I cite in the paper -- has in fact suggested that sermo and Hermes are etymologically related. Certainly some of the ancients thought so, since they connected Hermes to sermo through the idea of "hermeneia" (interpretation).”

 

Traducción- Si, Carlos; este fenómeno ocurre regularmente en la fonología latina/griega. La “s” varía como “h” en Grecia y en “s” en latín (en ciertas ocasiones, de todas maneras). Por ejemplo, Latín-“somnus”, Griego “hupnos”, que es dormir….

 

 

DESIDERIO ERASMO DE ROTTERDAM: SU RACIOCINIO, MISTICISMO Y ESPIRITUALIDAD SEGÚN JOSÉ CONSTANTINO NIETO, profesor de religión y humanidades, Juniata College, Penn., USA (una excerpta)

Leamos lo que dice José C. Nieto en su libro “Juan de Valdés And the Origins of the Spanish and Italian Reformation”, Droz Library, Geneve, 1970. Nieto, citando el Enquiridión de Erasmo, dice en las páginas 109-110 que Erasmo sostenía una definición de la razón neo platónica. Eduardo Lee atacó a Erasmo porque Erasmo estaba elevando al hombre a un nivel divino. La razón de Erasmo no era una razón secular en el sentido popular de la palabra, como se entiende esa calificación hoy en día. Según Nieto, la razón de Erasmo era divina. Para Erasmo, la razón estaba intrínsecamente ligada con el espíritu. “Lo que los filósofos llaman razón, Pablo llama espíritu, o el hombre interior, o la ley de la mente.”—decía Erasmo. Añade, “andar en el espíritu es andar con la razón, o en conformidad con la razón.” “La razón-espíritu se opone a los deseos de la carne. Orígenes estaba de acuerdo con Pablo, y Pablo con Platón. El espíritu nos hace Divinos; la carne, bestias brutas.” Erasmo sigue elaborando este concepto, “El alma, que es igual que el espíritu o la razón tiene habilidades para lo divino lo cual lo capacita a sobrepasar aun la naturaleza de los ángeles y convertirse uno con Dios. Si usted no tuviera cuerpo humano sería parte de la Divinidad.” Este era el secreto de la espiritualidad y raciocinio de Erasmo. Esencialmente, el espíritu humano y la razón son divinos. Cuando el hombre realiza el origen divino de su naturaleza sublime, i.e., su espíritu-razón, puede, al someter su bajeza natural terrenal, su carne, elevar su espíritu-razón , el carácter aceptable a Cristo. El concepto neo platónico y místico del hombre y el universo, y su dicotomía clara y visible entre el “espíritu” y la “carne”, entre lo “invisible” y lo “visible” y la mística ascensión al dominio divino del espíritu y su indivisibilidad está en el centro de la espiritualidad erasmiana, como él mismo describe en la “Quinta Regla” del Enquiridión. ---fin de la cita de Nieto.

 

 

1 Ver Etymological Dictionay Online, www.etymonline.com

 

2 Ver Diccionario de Teología, por el Abate Bergier, 1846 en Google bajo este título. Aquí encontramos bastante documentación de Cipriano, Tertuliano, Orígenes, y otros padres de la fe del Siglo II (previos a Jerónimo y la Vulgata). Ver páginas de 500 en adelante.

 

3 Nota-, algunos de los cuales se pueden observar en el sitio web http://www.vetuslatina.org,

 

4 Códice Bezae también es conocido como “D”, ó 05.

 

6 Ver “Latin Epics of the New Testament” por Roger Green, Oxford University Press, London, page 38.

 

1 Véase además Juan 1:14,; 1ª Juan 1:1 y 2; 5:7; y Apocalipsis 19:13

 

3 Este pasaje fue comentado por Erasmo, quien puso en tela de duda su referencia directa a la divinidad de Cristo. Vea “Erasmus As Hero or Heretic? Spanish Humanism And The Valladolid Assembly of 1527” por Lo Ann Homza, Renaissance Quarterly, Vol. 50, No. 1 (Spring 1997) http://www.jstor.org ppgs. 92-94.

 

4 En la Grecia antigua, comenzando con Heráclito (600 A.C.), seguido con Platón (400 A.C.) y culminando con Filón de Alejandría (50 A.C.- 25 D.C.) todos se refirieron al “logos” en términos impersonales, como la “razón” o “fuerza creadora”.

 

5 Orígenes combatió en el Siglo II contra Celso, quien había escrito un tratado llamado “Alethes Logos”, que básicamente presentaba a Cristo en término platónico.

 

6 Vea Apéndice, Theo Herman “Translation´s Other” citando Aristóteles y su definición del “logos” griego. Artículo en inglés.

 

7 Quien quizá se refiere la hermana es a Diocleciano, el emperador pagano quien en 303 requirió que se entregase copias de las escrituras que tenían el clero como prueba de su lealtad al Imperio. Muchos prefirieron morir que entregar sus escrituras sagradas. Esto no supone que todas fueron destruidas o confiscadas. El Obispo de Cartago en África, Donato luego condenó a sacerdotes cobardes que acataron las órdenes de Diocleciano, dando origen al movimiento que lleva su nombre.

 

8 Gail Riplinger cita como evidencia el Códice Cantabrigense (D. ó 5) editado en Londres en 1864 por Federico Scrivener, aunque este mismo códice omite el pasaje en cuestión.

 

9 Ver Lu Ann Homza, “Erasmus as Hero or Heretic? http://www.jstor ppgs. 95-96.

 

10 Vea Adenda, la cita de José Nieto, en donde se da a conocer su misticismo. El obispo Eduardo Lee y otros sospechaban de Erasmo de ser platónico ya que decía que el espíritu del hombre puede llegar a ser divino. Erasmo respondió con una Apología. Compare esto que su “sermo” que quiere decir “razón”, y ahora el lector podrá apreciar las sospechas del clero y la erudición bíblica de su día.

 

11©2004 Blackwell Publishing, Ltd. 108 Cowley Raod, Oxford, OX4 1JF, UK; ISBN 1-4051-0112-1

 

12 Vea Erasmo y España de Marcel Bataillon, Fondo de Cultura Económica, 1960. Páginas 115-117, nota de pie.

 

13 Vea Historia de los Heterodoxos Españoles, Vol. I, páginas 682-714; BAC, España, 1978. Zúñiga trabajó en la Biblia Políglota Complutense de Jiménez, año 1517.

 

14 Studies in Philology, Vol. 61, No. 1, January 1964, University of North Carolina

 

15 Vea el ensayo titulado “Who Needs Greek? Resisting Erasmus” por Simon Goldhill, http://assets.cambridge.org/052181/2283/sample/0521812283ws.pdf.

 

 

16 Ver Diccionario de la Real Academia Española, www.rae.es.

 

17 Titulado “Diccionario Etimológico”, Biblioteca Filológica Hispánica, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, 1992, ISBN 84-00-072-74-X.

 

 

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